Nada y todo inunda nuestra inspiración ahora. A ratos, o casi siempre, quisiéramos escribir todo y nada, dudas y certezas, todo cuando fluye hasta nuestros dedos. Este parto literario, este espacio de letras, de imágenes y sonidos que no sólo se leen, sino que se logran desplegar hasta nuestras llemas y hasta esta pantalla ahora enfrentada y/o apoyada en nosotros. Bienvenidos a la comunidad de la comunicación. Que la construcción de relatos conforme rascacielos.

martes, 20 de enero de 2009

Inspírame

Háblame hasta romper el silencio aquel que calzo y visto.
Aunque no sepa nadar, inúndame de tu sonrisa -si quiera burlesca- hasta que no pueda respirar de tanto reir.
Enséñame a evitarte lágrimas o a desahogarlas cuando sea necesario.
Sonsácame las emociones que, antes de ti, a propósito de nada, llevaba escondidas.

Despiértame en la mañana, justo cinco minutos antes de que mi sueño me gane otra partida.
Anestésiame con tus caricias en mi pelo, no sin antes de darme el beso de despedida.

Cántame desafinado todo lo que quieras.
Invéntame los chistes más aburridos que se te ocurran.
Recréame una de tus rutinas para motivar una salida.

Invítame a rezar en aquello que creas (si es que en algo crees)
Incentívame a promover las causas que tú persigues.

Reeduca mis labios, mis dedos, para besar y acariciar justo como a ti te place.
Muéstrame tus gustos, tus anhelos, tus necesidades para saber cómo, juntos, tratar de concretarlos.
Inspírame a alcanzar mis sueños, no sin antes luchar por aquello.
Nada pido a cambio. Sólo, que seas tú.

No hay comentarios: