Nada y todo inunda nuestra inspiración ahora. A ratos, o casi siempre, quisiéramos escribir todo y nada, dudas y certezas, todo cuando fluye hasta nuestros dedos. Este parto literario, este espacio de letras, de imágenes y sonidos que no sólo se leen, sino que se logran desplegar hasta nuestras llemas y hasta esta pantalla ahora enfrentada y/o apoyada en nosotros. Bienvenidos a la comunidad de la comunicación. Que la construcción de relatos conforme rascacielos.

viernes, 30 de noviembre de 2007

"La Alegría ya viene" (o "gana la gente")



Finalmente, con el arcoiris la gente no ganó. He aquí, por ejemplo, algunos casos a rajatabla donde esta afirmación se hace explícita:
  1. No ganó el obrero: Con el arcoiris -sí, ese mismo arcoiris usado en los estandartes de la concertación y que se supone que esconde una olla con monedas de oro (que de tomarlas, siempre sale algún duende gruñon a reclamarles)-, definitivamente no ganó el obrero, que aún sigue ganando un salario mínimo -mínimo creo que se refiere a que mínimamente le alcaza para gastar en alimentación, electricidad y agua (ojalá no se pague arriendo, sino, se vive endeudado como Don Ramón con el Señor Barriga) y que aún es menospreciado en cuanto a fuente elemental de los procesos de producción y desarrollo de los distintos ejes económicos y sociales.
  2. No ganó la salud de la familia: ya que las promesas de no más filas en los consultorios públicos aún sigue existiendo, en algunos lados virtualmente (la gente que llama por teléfono -a todo esto, pobre de aquel que no tenga este medio de comunicación- en primer lugar debe esperar, por lo general, largos minutos para recibir atención, sin la seguridad de tener cupo para el día (comprenderán la angustia e impaciencia del obligado a ser "paciente").
  3. No ganó la educación: Eso de que "Mientras un joven tenga talento aún a pesar de no tener recursos podrá cursar sus estudios de educación superior..." terminó no siendo sino más que una linda frase del ex presidente Ricardo Lagos... y todos sus asociados (nótese el concepto de empresa del término "asociados"). La supuesta construcción de mayor igualdad de oportunidades en el tema de la educación aún sigue siendo coartante en cuanto a que el sistema que "permite" el ingreso de un estudiante a la educación superior es fundamentalmente soportado por un sistema crediticio de muy pocos réditos, de escaso retorno del "capital invertido" en los egresados (quizá convenga llamarles "endeudados"). Las becas suelen entregarse a "los que mienten" más que a los que se esfuerzan para lograr una formación académica que, a todo esto, dudosamente garantiza calidad. En educación secundaria, las verdaderas manadas de alumnos por profesor (los cursos suelen tener un alto número de matriculados) no permiten ahondar conocimientos y, en educación básica y preescolar, profesores con estrés laboral no dicen más que del caos del sistema, de los planes y programas y, en definitiva, de la planificación en esta materia.
  4. No ganó la economía: TLCs y alianzas estratégicas no han hecho sino más que debilitar y poner en una balanza muy volátil la economía nacional. Los valores de bienes y servicios dependen casi exclusivamente de los movimientos internacionales y se reflejan por ejemplo en la inestabilidad de precios de commodities por ejemplo y, a la larga, en la canasta familiar más básica (no me refiero a aquella que incluye gastos en telefonía u otros no suntuarios, sino a aquello en lo cual definitivamente "la gente" "invierte" (las comillas de esta inviersión van en alusión a que no es posible inversión, sino más bien sólo gasto)
  5. No ganó la democracia: Pinochet siguió aún en el poder entre las sombras tras la llegada de Aylwin al sillón de La Moneda. El clan del ahora difunto dictador sigue sin ser juzgado por el mal uso de los recursos de "todos los chilenos". La izquiera nacional no fue sino más que una viuda, una viuda que llora a sus muertos y desaparecidos con justa razón, pero que, en ideas, jamás logró insertarse sino sólo en conciencia de aquellos promotores del lumpen, de la delincuencia y de la violencia como "acto en favor de los derechos del pueblo", cuando el pueblo en realidad lo que menos quiere es que la paz se destruya, esa paz que, por cierto, la DC dijo traería tras ganado el plebiscito. No ganó la democracia porque aún no hay escaños del PC, del mundo humanista o de cualquier otro movimiento que no haya sido parte de la gran trampa concertacionista y de la nobleza de los señores de la derecha política nacional.
  6. No ganó el país en infraestructura: Las distintas vías del país han sufrido daños estructurales de tamaña envergadura. Puentes que se caen, casas aparentemente hechas sólo de arena, o las vías mal planificadas de autopistas son una clara señal de aquello. Colegios terminados "a medias", planes habitacionales que deben estar siendo "parchados" constantemente con subsidios, decretos u otras fórmulas varias y constatentes de intentar reparar lo mal hecho. Está bien que en construcción "está todo hecho para que falle alguna vez" como dice un amigo dedicado al rubro, pero la idea, supongo, ha de ser que esa falla se produzca lo más tarde posible ¿o no?
  7. No ganó la cultura: Si por cultura entendemos al conjunto de artes -que suele parecer lo que entiende el gobierno por cultura- y no a lo que la RAE viene a definir como el "Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico", diremos que aún el grueso de la población nacional aún no logra acceder a eventos artísticos de gran calidad y variedad. Para comprobar ello, sólo hay que obviar las ciudades más o menos grandes y buscar, en los pequeños poblados las respuestas que la gente dará al respecto. Ahora, referido a los conocimientos que permitan desarrolar juicios críticos, esos sí que no se han propendido. Con conglomerados comunicacionales casi absolutos, con impuestos inconmensurables a la lectura y con costos elevados para acceder a educación y muestras artísticas, poco se pudo haber logrado.
  8. No ganó la concertación: El gran concierto de partidos y la gran polifonía de voces en aras de la democracia nunca triunfó. La concertación, referida el conjunto de partidos reunidos en torno a un cúmulo de ideales hoy se hace trizas salvo cuando hay campañas electorales. La concertación, esa referida a la expresión multifocal de los pueblos y de las personas, parece verse no representada y, peor aún, parece no ser respetada.
Así las cosas, todo se hace "con parches", todo parece hacerse sin ánimo de servicio, sin considerar la verdadera utilidad de lo que se realiza.

Las personas parecen pulular en cuanto a ideología -más aún si lo vemos en la juventud- y temer a todo lo que se venga o, peor aún, tienden a mostrarse indiferentes y, con la indiferencia, nadie gana, sólo nos desconcertamos.

Por cierto, los extremos políticos no parecen ser la mejor de las respuestas.

La derecha nacional es vista nefastamente ligada a los grupos económicos que hoy aglutinan en sus arcas aquello que le pertenece a los demás a costa de trabajo.

La izquierda, sigue en su viudez, en su letargo o, en el peor de los casos, entendiendo, como ya se dijera antes, que la violencia, que la rebelión de las masas por esta vía puede ser lo que el país necesita. Peor aún, esta fuerza ideológica pierde credibilidad al ver cómo se peca de "a lo Padre Gatica, quien predica y no practica"

Todas las vías parecen, al final, inconexas, corruptas y/o corruptibles.

No se quiere vivir en un mundo "de Bilz y Pap", sólo que, "el menos malo" nos represente, nos respete, nos haga ser mejores y que, finalmente, la alegría venga.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bah!
Pero si estamos en Chile po compadre.
Y como dijieron por ahi...nuestro "lema pais" es...

"PARA QUE HACER LAS COSAS BIEN, SI SE PUEDEN HACER COMO LA MIERDA"

O no?

Lluvia de palos, necesarios por lo demas!