Ojalá escuchen esto mientras leen:
Al asco de los últimos meses del año...
a noviembre y diciembre, asquerosamente nefastos...
al asco causado por la nefastidad de la presión académica,
al asco originado por las premuras económicas de estos meses ya dichos, nefastos,
al asco que provoca el olor que trasciende el no querer hacer nada más, el "no dar más"
al asco y a lo nauseabundo de lo que pasó, de lo que es, y de lo que será,
al asco de tener a todos encima,
al asco de sentir que no se tiene a nadie,
al asco de sentir que no se tiene nada aún cuando todos te dicen que tienes todo y a todos,
al asco que a veces generan los demás,
al asco que a veces se siente por uno mismo,
al asco de tus propias visceras,
al asco de tu propio asco,
al asco de no tener ganas de dormir o de estar despierto,
al asco de querer ver televisión y de querer escuchar música y al mismo tiempo de no querer ver nada ni escuchar nada... ni a nadie...
Todos invitados. Nadie bienvenido. Eso da asco.
Nada y todo inunda nuestra inspiración ahora. A ratos, o casi siempre, quisiéramos escribir todo y nada, dudas y certezas, todo cuando fluye hasta nuestros dedos. Este parto literario, este espacio de letras, de imágenes y sonidos que no sólo se leen, sino que se logran desplegar hasta nuestras llemas y hasta esta pantalla ahora enfrentada y/o apoyada en nosotros. Bienvenidos a la comunidad de la comunicación. Que la construcción de relatos conforme rascacielos.
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1 comentario:
asco, de todos y de todas, en veces el asco es placentero...
ke sugerente la cancíon
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