Y ahí estás, como si no quisieras que te olvidara,
dejando huellas de ti en todos lados,
trazos de tus susurros, de tus palabras,
en cada rincón que pensé olvidados.
Y ahí estás, como bailando sinuosa en el bar que nos conocimos,
como bebiendo beso a beso, gota a gota de tu cerveza espumosa,
como latiendo intensamente en cada latido que te palpito,
como abrazándome en cada nueva aventura bienvenida.
Y ahí estás, en cada recuerdo presente,
en cada presente... ausente,
en todo instante... ausente.
Y ahí estás, como haciéndote anhelar por mi espíritu,
como esperando cada sonsrisa de mi rostro,
como si por ti se conjugara mi ímpetu...
Son las dos y media de la mañana y ya no hago más que pensarte,
estoy ebrio de tanto extrañarte y tu allí, como siempre, distante,
porque así lo quieres, quizá, por que así yo lo quiero,
para no perder siquiera esa poca parte de ti que aún puedo tener,
tal vez, porque me gusta aún idealizarte aún a sabiendas de cómo eres.
a lo mejor, porque sé que nunca, nunca, nunca, me querrás como te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario