"Padre: Perdona nuestras ofensas y deudas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden y nos deben"
"- ¿Cuántas veces debo perdonar maestro?
- ...Setenta veces siete."
¿Hasta dónde hoy por hoy alcanza el perdón? ¿Qué tal si no perdono?
Obvio que luego se viene la famosa "Justicia Divina" y no me deja pasar ni una.
Así me autoobligo a ser un mejor hombre, deberé estar siempre a la defensiva, no cometer errores, no deber nada a nadie y evitar ofender a quien sea.
¿Por qué siento culpa al "juzgar" y al "condenar"?
No sé si optar por lo mejor para varios o por lo mejor para un@.
La empatía a ratos juega en contra. El "don" del perdón también. El temor a que el escenario que ahora avizoro para otr@(s) luego se me plantee a mí, igualmente me complica.
¿QUÉ DEMONIOS HACER EN ESTA SITUACIÓN?
Maldita duda.
Malditos temores.
Maldito perdón.
Maldita "justicia".
Maldita irresponsabilidad que me haces temer y dudar.
Nada y todo inunda nuestra inspiración ahora. A ratos, o casi siempre, quisiéramos escribir todo y nada, dudas y certezas, todo cuando fluye hasta nuestros dedos. Este parto literario, este espacio de letras, de imágenes y sonidos que no sólo se leen, sino que se logran desplegar hasta nuestras llemas y hasta esta pantalla ahora enfrentada y/o apoyada en nosotros. Bienvenidos a la comunidad de la comunicación. Que la construcción de relatos conforme rascacielos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
¿Quién diablos soy yo para juzgar, condenar y perdonar?
Publicar un comentario