Me he propuesto cada día escribir un algo, un algo incoherente o una cosa rara y aparentemente incoherente. Finalmente, la cosa es sólo escribir. A propósito de nada y todo, creo ya haberla dicho.
A ratos, será el relato informativo pleno; en ocasiones, los flashes literarios que mejor logren estos dedos escupefrases.
En fin, por hoy, es todo lo que hay. Después de todo, ¿de eso se trata un blog no? Una bitácora de vida, un papel digital, una televisión o un equipo de música que relata con letras, con imágenes y/o con sonidos un estado anímico, una sensación, un hecho, una visión, una re-visión.
Finalmente todo y nada nos toca. Nos toca en cuanto a que todo o nada nos roza, nos alcanza a topar. Nos toca, en cuanto a que a todos nos llega nada, un algo o un todo de aquello que esperamos o no.
Aquí yace un texto que entre líneas o de forma manifiesta pretenderá decir algo amordazado o de flujo espontáneo dependiendo de cómo se vea, de qué estado anímico se posea.
Ojalá los virus acabaran con este texto. Así no podría nadie, ni siquiera quien escribe, remitirse a estas nefastas líneas que nada dicen ¿o es que dicen todo? No lo sé. ¡¡¡Nadie lo sabrá!!! (dice el reggaeton (hasta para el reggaeton alcanzó el texto... ufff... guau... vaya q profundidad))
Quiero hacer imágenes en movimiento. Eso es todo. Tengo hambres de crear imágenes. Eso es todo. Tengo ganas de que los demás tengan hambre de mis imágenes (nótese, no de MI IMAGEN, sino de mis imágenes). Eso es todo. Fin... No, aún no. Me falta la olla, la cuchara y la cocinilla para comenzar a cocinar imágenes. Ojalá toda una batería de cocina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario