
Recuerdo que un par de veces caí al suelo muy mal. Por lo general, durante las "pichangas" del barrio, el juego de "la pillada" o "la chapa", donde por propia torpeza solía terminar arrastrándome por el cemento y rasgando absolutamente alguna parte de mi cuerpo. A pesar de que nunca tuve lesión mayor, desde entonces temí caer.
También de esa época infantil recuerdo haber visto a través de la ventana de la casa de mi abuela como los muchachos con los cuales acortaba las tardes, salían con sus respectivos padres con rumbo para mí desconocido. Mientras les veía desaparecer, pensaba egoísta en lo larga que se ME haría la jornada. Acto seguido, solía coger cualquier libro y sentarme a leer algunas líneas. Recuerdo alguna vez, de hecho, haber revisado un diccionario Sopena, que escapando por lejos de una enciclopedia, me entretuvo a mares vinculando palabras hasta entonces no comprendidas que aparecían en los conceptos revisados. Esa fue una buena forma de aprender dos cosas: términos nuevos y a aprender a extrañar a los amigos. Supe fundamentalmente que extrañar duele. Quizá por eso intento no ser entrañable, para no dolerle a nadie si no me saben de mí por un tiempo, si no estoy.
Siguiendo con esto de la infancia, es que rememoro cuadro a cuadro aquella "necesidad de subsistir solo" inculcada por mi madre. Ella me enseñó desde pequeño a hacer todo lo necesario para cuando me fuera. Por lo general, me enorgullezco de eso. A ratos, quisiera no haber recibido este aprendizaje. Ahora sería más "amamado", más "mamón" o "pollerudo" y no tan aislado y "autodependiente". La autopoiesis -concepto acuñado por mi tocayo Maturana referido a la capacidad de los seres de generase a sí mismos, a grandes rasgos- a ratos no me sienta mucho en gracia, sobre todo cuando extraño, pero tengo la necesidad de ser fuerte, sustentable y sostenido, como dicen por allí.
Alguna vez me dijeron que los párrafos no deben redactarse demasiado largos. He aquí entonces un ejemplo de que no todo lo que me enseñan, lo aplico. Igualmente, un tanto más tarde, me dijeron que "para web hay que escribir en corto, pensando que el lector no lee más que el pantallazo". En fin. Creo que continuaré entonces luego con los siguientes aprendizajes no muy aprehendidos.
También de esa época infantil recuerdo haber visto a través de la ventana de la casa de mi abuela como los muchachos con los cuales acortaba las tardes, salían con sus respectivos padres con rumbo para mí desconocido. Mientras les veía desaparecer, pensaba egoísta en lo larga que se ME haría la jornada. Acto seguido, solía coger cualquier libro y sentarme a leer algunas líneas. Recuerdo alguna vez, de hecho, haber revisado un diccionario Sopena, que escapando por lejos de una enciclopedia, me entretuvo a mares vinculando palabras hasta entonces no comprendidas que aparecían en los conceptos revisados. Esa fue una buena forma de aprender dos cosas: términos nuevos y a aprender a extrañar a los amigos. Supe fundamentalmente que extrañar duele. Quizá por eso intento no ser entrañable, para no dolerle a nadie si no me saben de mí por un tiempo, si no estoy.
Siguiendo con esto de la infancia, es que rememoro cuadro a cuadro aquella "necesidad de subsistir solo" inculcada por mi madre. Ella me enseñó desde pequeño a hacer todo lo necesario para cuando me fuera. Por lo general, me enorgullezco de eso. A ratos, quisiera no haber recibido este aprendizaje. Ahora sería más "amamado", más "mamón" o "pollerudo" y no tan aislado y "autodependiente". La autopoiesis -concepto acuñado por mi tocayo Maturana referido a la capacidad de los seres de generase a sí mismos, a grandes rasgos- a ratos no me sienta mucho en gracia, sobre todo cuando extraño, pero tengo la necesidad de ser fuerte, sustentable y sostenido, como dicen por allí.
Alguna vez me dijeron que los párrafos no deben redactarse demasiado largos. He aquí entonces un ejemplo de que no todo lo que me enseñan, lo aplico. Igualmente, un tanto más tarde, me dijeron que "para web hay que escribir en corto, pensando que el lector no lee más que el pantallazo". En fin. Creo que continuaré entonces luego con los siguientes aprendizajes no muy aprehendidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario